El pasado 17 de octubre arrancaba el juicio por la desaparición y presunto asesinato de la joven Marta del Castillo. Lejos de aportar algunas novedades al caso, ninguno de los imputados reconoce saber dónde se encuentra el cuerpo de la joven.
Siguen sin aclarar qué pasó con Marta. Durante toda la semana, los imputados: Miguel Carcaño, Javier, Samuel Benítez, Javier Delgado y su novia María García, han ido pasado por la Audiencia Provincial para prestar declaración. También lo hizo el “Cuco” en calidad de testigo. Pero ninguno de ellos ha anunciado dónde se encuentra el cuerpo de la joven.
En su declaración ante el juez, Carcaño volvió a declararse autor de la muerte de Marta. Afirma que le quitó la vida de un golpe en la cabeza con un cenicero pero que no la violó. Libró de toda culpabilidad a su amigo Javier García, más conocido como el “Cuco”, a quién asegura que acusó de asesinato y violación en declaraciones anteriores porque éste había implicado a su hermano. Sin embargo, Carcaño no supo responder a la pregunta de ¿dónde está el cuerpo de Marta? Explica que Samuel y el “Cuco” fueron los responsables de deshacerse del cuerpo.
Versión que niegan sus amigos, los cuales se exculpan de cualquier participación en el crimen y aseguran que las declaraciones anteriores en las que se confesaban colaboradores para hacer desaparecer el cuerpo, las habían hecho bajo coacción policial.
Vuelven a cambiar las versiones de los acusados y no es algo nuevo. Hasta nueve versiones distintas han llegado a dar en las diferentes declaraciones. Y en ninguna de ellas existe una pista clara y final que lleve hasta el cuerpo de la joven.
Ridículo el careo entre Carcaño y Benítez, que sirvió más que nada para demostrar una vez más como se pasan la pelota unos a otros con frialdad y prepotencia.
Mientras tanto, la familia de Marta sigue luchando y esperando. Le quedan pocas esperanzas teniendo en cuenta que ninguno de los implicados ha dado una versión fiable. El ver a unos padres destrozados durante el juicio no ha valido para que los imputados digan por fin qué ocurrió con Marta.
La misma pregunta ronda por la cabeza de todos los que desean conocer el paradero de la joven: ¿dirán alguna vez la verdad? Tristemente, viendo ya algunos de los resultados de este caso, en el que uno de los implicados, el “Cuco”, ha sido absuelto de violación y asesinato, servirá para seguir manteniendo el pacto de silencio para verse beneficiados en la medida de lo posible en las futuras condenas.
¿Qué le está pasando a esta sociedad? ¿Cómo puede un grupo de jóvenes torear a la justicia de ese modo? ¿Cómo se puede permitir incluso pagar a la madre de uno de los acusados para que acuda a un programa de televisión para defender a su hijo?
Son preguntas sin respuesta hasta el momento, al igual que el paradero de Marta del Castillo.
